viernes, 27 de marzo de 2009

El viaje de Ida - Marrakesh

A ver si poco a poco os voy contando algo del viaje, que por querer hacer algo muy muy, al final no escribo nada.
Para empezar los prolegómenos, el viaje, que se acaba haciendo largo y los primeros dos días en Marrakesh.

Salimos a las 12 de la noche de Donosti en una fragoneta alquilada, con una gran ilusión y ganas de empezar ya la aventura. Fuimos tranquilos hasta Madrid, ya que teníamos tiempo de sobra, ya que la facturación de las maletas era a las 8. Para las 6 ya estábamos esperando en el aeropuerto, y tuvimos suerte ya que nos dejaron facturar el equipaje y las bicis a esa hora, por lo que nos quitamos el muerto y una de las preocupaciones del viaje. Pensábamos que nos iban a pesar las bicis y habíamos tenido mucho cuidado de que no fueran pasadas de peso, y al final resultó que ni las pesaron.

Un par de horas de avión y aterrizamos en el continente negro. Pasamos las aduanas y nos encontramos con la gente de la agencia. Empezamos a conocer lo que será lo normal en los próximos 9 días. La gente enseguida viene a ayudar. Que majos (piensas), hasta que te piden la propinilla claro. Después ya íbamos con pasta hasta al bater por siacaso.

Nos llevan al hotel, detrás de los 4X4 del grupo de los asturianos. Esperando a ver cuando se iba a caer una de las maletas, que milagrosamente no se cayó.

El hotel no valía gran cosa, pero estaba limpio y correcto, así que teniendo en cuenta a que íbamos, pues suficiente.
Y al mediodía empezamos de turismo. Cosa obligada en Marrakesh, ir a la plaza "Djemaa el Fna" y al zoco. Cerca ya de la plaza nos metimos en un restaurante a comer, y solo les costó 2 horas darnos una ensaladita y un trozo de pescado. Gracias a Dios los demás restaurantes en los que entramos durante el viaje fueron más rápidos.

Después para la plaza. Empezamos a ver el hambientillo, que de dia esta bien.

Este colega le quería meter mano a Oscar jeje
Nos metimos en el zoco, y la verdad es que es un sitio alucinante. Un verdadero laberinto de puestos de todo tipo, callejuelas estrechas, olores intensos, gente a mares, tios pasando en moto o en bici por entre todo el gentio. La verdad es que es bastante dificil de explicar, pero es una calle y otra y otra y ... Te venden de todo, pero absolutamente de todo. Desde pollos vivos, que los matan a 10 metros de donde te los venden, a un bote vacio de Nestle, tipo Cola Cao, pasando por especias, ropas de marca (falsas, por supuesto) o dulces.

Al añochecer regresamos a la plaza, a ver la puesta de sol, y mezclarnos entre la gente de la plaza.

De noche hay muchísimo más hambiente de que día, y es una gozada darse un paseo por todos los puestos de comida que montan. Nos metimos en uno de ellos a cenar, y probamos el cuscus (vaya porquería), y otro tipo de cosas que ahora no me acuerdo el nombre (q tampoco me gustaron demasiado), pero todo para adentro ;-).

Al día siguiente teníamos el día entero libre, e hicimos lo mismo q el día anterior, plaza, zoco y compras, q a la vuelta no iba a haber tiempo.

5 comentarios:

Alberto dijo...

Bueno, asi que parece que la gastronomia del lugar no vale gran cosa, no?

Manueltxo dijo...

Yo pensaba que el que le quería meter mano a Oscar era un familiar suyo, se parecen un "güevo" jejejejee. El pan igual es lo que mejor pinta tiene ¿no?

Anónimo dijo...

he visto que has viajado en furgolla, te a mordido un mono , y as comido mal , a que coño as ido

NOTA. y no te gusta el kuskus

Anónimo dijo...

loren

Dani dijo...

jeje
Pues a que voy a ir, a lo que va todo el mundo de vacaciones, a ponerme tibio a comer y a hacer unas compritas. !Pensaba q había quedado claro¡