martes, 22 de julio de 2008

Ironman Roth 2008

Primero aviso a navegantes.
Iba a hacer la crónica en varias partes para no agobiar con un relato demasiado extenso, pero he cambiado de opinión. Al final este blog se ha convertido en un diario q escribo para poder recordar todo este año tan intenso más q en otra cosa, por lo q he decidido poner la crónica enterita, tal y como la he parido. Ser vosotros mismos los q elijais en q punto hacer los cortes. Y el q no tenga ganas de leer una larga chapa, q no siga.
Primero como siempre pongo los datos objetivos. Aquí voy a intentar ser breve.
Tiempo final 13H43’05’’ Puesto 1965 de 2049 q acabaron. No se cuantos empezaron.
Agua 1H01'52'' Puesto 309
Bici 7H20'51'' Puesto 2030
Run 5H08'48'' Puesto 1878
Pulso medio 127 pulsaciones, y máximo de 162
Energia consumida 8039 calorias, más la parte de agua q al no recoger los datos del pulsómetro no lo cuenta.
El viaje
Salimos para Roth en coche el Jueves a las 7 de la tarde. La idea era pasar toda la noche conduciendo para llegar sobre las 9 de la mañana, juntarnos con Luis y dependiendo de cómo estuviera el cuerpo salir a ver el circuito de la bici.
El viaje lo hicimos sin problemas. Pasamos por Armagnac, Cognac, Burdeos, Rochefort y Champan, por lo q más q un viaje deportivo parecía una ruta gastronómica, o alcohólica. Si llego a pegar un chupito en cada uno de ellos acabo cogorza jeje. La zona de entrada en Alemania condujo Rakel, por lo q yo aproveché para echar una cabezadita de un par de horas. Llegamos a Hilpolstein sobre la hora prevista.
Nada más llegar nos encontramos con Luis, por lo q nos hizo de jefe de ceremonias enseñándonos la recepción y acompañándonos a por las llaves. Nos presentó a Olga , su ojito derecho (y el izquierdo), y a Sergio, su asistente, mecánico, chofer, consejero, … (vamos, su chica para todo ;-D ). Como no estábamos cansados, decidimos q ese era un buen momento para ir a el dorsal y a probar el circuito. Montamos las bicis en la furgo q habían alquilado ellos, y nos dirigimos a Roth.

A nuestra primera toma de contacto con el ambiente del Ironman. Te ponen una pulsera de plástico q ya no te la puedes quitar hasta después de la prueba, con lo q ya estamos todos marcados como el ganado, te dan el chip y tres bolsas de tela, con una etiqueta con el número del dorsal en tres colores diferentes, para meter la ropa de la bici, para correr y la de ponerte después.


Después fuimos a probar el tramo de circuito q va desde Greding hasta subir el SolarBerg, q son unos 35 Km, y q pillaba las dos únicas subidas. Greding nos pareció más fácil de lo q esperábamos, y Solar algo más durillo. Greding tiene un tramo duro de 500 metros y después 1,5Km suaves, mientras q el Solar son unos 500 metros algo más suaves q Greding, pero habíamos oído tanto hablar de uno y de otro, q te haces una idea completamente diferente. Nos gustó mucho el circuito a los dos, ya q te permitían ir acoplado la mayor parte del tiempo, y mis sensaciones fueron muy buenas.

Por la tarde nos acostamos sobre las 6, y me dormí de un tirón hasta las 7 de la mañana, q era cuando había quedado con Luis para desayunar e ir a probar la zona de nado en el canal. Sergio vino también con nosotros, y se cameló a uno de los de “2XU” q estaba con neoprenos de muestra, para q le dejara uno y así nadar con traje. Estuvimos nadando una media hora, pero parando mucho para comentar la jugada y esas cosas. La temperatura del agua estaba bien, ni fría ni caliente, pero no dimos cuenta de q cuando soplaba algo el viento se creaba corriente, por lo q habría q tener cuidado al día siguiente. En esa media hora me dieron 4 veces las taquicardias, con lo q me quedé algo preocupado. Cada vez q parábamos para charlar me daban y me tenía q salir del agua, y eso q estaba muy tranquilo. Me di cuenta de q me encontraba algo pesado por el desayuno, por lo q decidí q al día siguiente desayunaría ligero. El resto del día lo dedicamos a ver la feria y a descansar, para irnos a dormir prontito.
Después fuimos al brefing, para terminar de enterarnos de todos los detalles de la prueba, q en un sarao de estos hay muchas cosas q hay q tener siempre en cuenta. Posteriormente fuimos a dejar las bicis y hacer el control de material. Vas a la zona de la salida, te revisan la bici y el casco, y ya estas dentro. Te dan una de las famosas bolsas q tantas veces habíamos visto en las fotos y los videos. Le das el penúltimo repaso a la bici, y la dejas cubierta con la bolsita.

También tienes q dejar la bolsa verde con las cosas para la maratón. Todo lo q pienses q puedes necesitar lo tienes q dejar ya preparado. Repasas una y mil veces todas las cosas, pero te sigues quedando con la sensación de q falta algo, pero ya está hecho.
El día D
Toque de diana a las 3:45, aunque llevaba despierto desde antes de las 3. Una duchita, y a desayunar. El día salió lluvioso, muy lluvioso. Menos mal q nos habíamos llevado ropa de todo tipo para no tener problemas hiciera el tiempo q hiciera. Termino de ultimar la bolsa roja q es la de las cosas de la bici, aunque en realidad ya estaba todo preparado.

Alrededor de las 5 nos vamos para la zona de salida, q pillaba solo a un par de Km de la pensión. En principio íbamos a ir en nuestro coche, pero al final decidimos ir en la furgo. Eso hizo q mi neopreno se quedara en el maletero del coche, por lo q el pobre Sergio tuvo q ir desde la salida hasta la pensión a buscarlo.

A nosotros nos tenían q marcar (nuevamente como al ganado si, como al ganado). La hora límite de marcado eran las 6, y no nos quisimos arriesgar a llegar justo, por lo q en lugar de ir yo , fue Sergio a buscarme el neopreno. Terminamos de preparar las cosas, presiones de las ruedas y demás, y nos pusimos el neopreno.

Olga y Rakel llevaban su “neopreno” particular, para intentar no mojarse demasiado, cosa al final del todo imposible, ya q estuvo lloviendo durante horas sin parar.

Los pros salían a las 6:20, y nosotros a las 7:30 (tendrían miedo de q los pilláramos o así). A partir de esa hora se empiezan a dar las salidas de los diferentes grupos, de 300 en 300. Nosotros éramos el penúltimo grupo, gorro verde. Alrededor de las 7 vemos q los del gorro verde se meten en el agua, y nos ponemos nerviosos. Vamos hacia la zona de la salida, y nos encontramos con Aitor Ruiz de Zarate y su grupo q nos tranquilizan, y nos dicen q los colores se repiten, q estemos tranquilos hasta nuestra hora. Poco a poco llega la hora, nos metemos en el agua, y recorremos los 200 metros q hay hasta la corchera q delimita la salida. Intento colocarme bien, delante y en una esquina. En la zona central del canal. Y me empiezo a dar cuenta de la diferencia de un Ironman con otra prueba. La gente no coge sitio delante, no creo q estuviéramos más de 20 ó 30 en la primera fila. La gente se pone detrás muy tranquila.

Dan la salida con exquisita puntualidad. Empiezo a nadar, y primera buena noticia, no me da la taqui. Bien, eso me relaja mucho. Voy poco a poco cogiendo mi sitio, y veo q se nada muy bien, sin agobios, sin golpes. Se ponen dos en fila delante en la zona central, y yo me pongo detrás a unos 5 metros. El verme el tercero de mi grupo de 300 me anima. Se q somos el penúltimo grupo, lo q quiere decir q los buenos van todos por delante, pero da igual, voy el 3º de 300. El neopreno no me molesta, me veo bien, aunque supongo q al final pagaré el esfuerzo extra q supone para los hombros el mover el dichoso trajecito, pero a estas alturas voy muy bien. Se me coloca uno al lado, y vamos bastante rato intentando pillar a los dos de delante. No lo conseguimos, y al cabo de un rato se me adelanta el otro, por lo q ya voy 4º. Enseguida empezamos a coger a los del gorro morado, q habían salido 5 minutos antes q nosotros. Al llegar al primer giro ya hemos adelantado al grueso del grupo, y empezamos a coger a los rezagados del anterior, q iban de una especie de rosa. Me ha pasado otro de verde, por lo q la cosa ya empieza a gustarme menos, pero me consuelo pensando q ya iremos todos a nuestra velocidad de crucero, por lo que quien no me haya pasado ya no lo va a hacer. Doy el primer giro y miro el reloj. 22’ y pico. Bien, según lo previsto, puedo bajar de la hora. A partir de aquí viene el tramo más largo, casi 2000 metros rectos hasta el 2º y último giro. Sigo a una velocidad constante, y voy pasando cada vez a más rositas. Algunas veces me junto con un grupo grande, por lo q me abro paso entre ellos si no puedo esquivarlos. La gente no está por la pelea, por lo q no hay grandes problemas.

Poco a poco vamos llegando hasta la zona de enfrente de la salida, y se vuelve a oír la música y el ambientillo. Me fijo en la gente q está a las orillas del canal, y veo q algunos van con paraguas, pero no todos, por lo q me queda la duda de si llueve o no. Termino de decidir la ropa q me voy a poner en la bici. Llevo el mono de tri, tengo la camiseta pegada de la Behobia, otra camiseta técnica de manga larga y un chaleco chubasquero. Dudo entre ponerme todo o no, y al final decido ponerme todo menos la camiseta de la Behobia. Con esa ropa he entrenado mucho este año (cambiando el mono de tri por un niqui térmico), y no he pasado frio. Distrayéndome de esta forma paso por contrameta. Vuelvo a mirar el reloj y veo 46’.Se supone q me quedan menos de 1000 metros, por lo q todavía puedo bajar de la hora, aunque los brazos ya se van quejando. Como suponía, al final los hombros se cargan bastante, y las brazadas parecen más chapoteos q otra cosa. Intento estirar brazada, pero me cuesta, por lo q me limito a seguir. Pasamos por debajo del puente, y miro el gentío q tenemos animando (q moral Dios mío, con este tiempo). Llego hasta la boya de giro, e intento dar todo lo que queda. En este tramo la gente se apelotona bastante, ya que te vas dirigiendo ya hacia la zona de salida, por lo q cuesta más adelantar.

El color de los gorros aquí ya es un popurrí. Hay azules, naranjas, rosas, morados, pero ya paso de eso, solo pienso en salir del agua. Llegas a la rampa de subida, y tienes a gente ayudándote a salir del agua, lo cual viene bien para evitar los mareos típicos de este momento, pero yo estoy mejor q otras veces, por lo que subo solo. Miro el reloj y veo 1H2’ bajo. Q pena, no he bajado de 1H. Pero está bien, venga, pasa página y sigue. Veo a Rakel q me anima, y oigo a Sergio (es difícil no oírlo). Empiezo a correr y recojo mi bolsa.

Me meto en la carpa y encuentro sitio en un banco para vestirme. Es curioso, dentro de la carpa hay “niebla”. El vapor q se desprende de los cuerpos mojados ha formado una especie de bruma q invade toda la carpa. Siguiendo el plan terminado de ultimar en el agua, me visto para la faena. Doy la bolsa a una de las voluntarias, y voy a por mi bici. Cojo la bici, y en ese momento me embarga una gran emoción (para mi fue el momento más emotivo de toda la prueba). Estoy en Roth haciendo un Ironman. Soy feliz, mi sueño de tanto tiempo se está viendo cumplido. Me da igual lo q pase a partir de ahí, en ese momento soy feliz.

Empiezo a pedalear, salimos de la zona del canal y torcemos a la derecha. En ese punto vuelve a estar Rakel. Le digo q “esto es vida”, q me lo estoy pasando bomba, y tiro para adelante. Ese es el momento q recoge la foto. Si os fijais, el de detrás no parece pensar lo mismo (claro, como él no es Vasco ¡Ahiba la ostia oyes!). A partir de aquí se q la cosa cambia, ya no estoy en mi terreno, por lo q hay q ser reservón. Empiezo por tomarme un gel, para reponerme del esfuerzo realizado en el agua. El terreno es muy bueno, con buen asfalto, por lo q intento ir acoplado todo el tiempo posible. A los 5 Km o así llegamos a Ekersmuler, un sitio visto mil veces en fotos, por lo q se hace hasta familiar, aquí es donde se puede considerar q empieza cada vuelta. Sigue lloviendo mucho y tengo algo de frio, por lo q echo de menos el no haberme puesto tambien la otra camiseta, pero no es para tanto. Muchos van solo con el mono, o incluso en bañador. La primera hora hago una media de 29 Km/H.

Voy lanzado, pero no estoy forzando, por lo q no pienso en frenar. Ya iré más despacio cuando esté cansado. Cuando estamos cerca de Greding adelanto a un tío q iba solo con una biela. Le digo q aguante hasta Greding, q le quedan 5 Km, q allí tiene asistencia mecánica. Me da las gracias y sigo a lo mío.

A partir de aquí hasta Solar ya me lo conozco, y toda la parte “nueva” me ha gustado. Subo Greding sin forzar, y vuelvo a acoplarme todo lo q puedo. Me sigo viendo muy bien, y de momento Luis no me ha adelantado. Espero q no me adelante hasta la segunda vuelta. Voy procurando beber cada 15 minutos y comer cada media hora, así como gel y plátano de los avituallamientos. En el Km 52 paro a echar la primera meadica de la jornada. Como hace frio no estoy sudando, y es posible q esté bebiendo demasiado, por lo q habrá q controlarse. Cuando estoy a punto de volver a montar en la bici me saluda uno q pasa con la bici. Ya me ha adelantado el jodido Luis, q cap..o. Eso es q ha salido bien del agua, pq yo hasta ahora he ido bien en la bici, con lo q no me ha podido coger media hora tan pronto. La pena es q al estar parado no hemos podido comentar la jugada.

Yo sigo a lo mío, y poco después me adelanta SINDBALLE, q es el q acabó primero en la bici, y finalmente terminaría tercero. Vaya máquina el tío. Iba por el carril izquierdo, ya q lógicamente estaba adelantando a gente continuamente, pero yo creo q lo ocupaba entero. Vaya animal. Me extrañó q no fuera Cris McCornack (campeón del mundo) el q pasara primero, pero suponía q pasaría enseguida. Un rato después fueron pasando los q venían detrás de Sindballe, y no vi en ningún momento a Cris (así le llamamos los amigos para abreviar jeje). Supuse q por el frio se había retirado, cosa q luego me confirmaron. Claro (pensé), como este no es de Bilbao ni alrededores no ha aguantado. Entre una distracción y otra voy llegando al Solar.

Se supone q es la cuesta más famosa del Ironman mundial, no por la dureza ni mucho menos sino por el ambientazo, ya q al estar a solo 10 minutos de la zona de salida, toda la gente se desplaza allí para ver la prueba, y forman un pasillo estrecho por el q justo entra una bici. Vamos, tipo puerto Tour. Allí vuelve a estar la hinchada al completo capitaneada por Rakel. Meto todo el desarrollo y subo el Solar. Es impresionante, pero me emociono menos de lo q esperaba. Hago algo de cola en la subida, pq es imposible adelantar, y ya sabéis q mi ritmo no es altillo precisamente.

Poco después del Solar tengo q parar nuevamente a cambiar de agua al canario, ¡solo hace 15 Km q he parado!, por lo q decido beber un poco menos. Después de unos pocos Km volvemos a pasar por Hilpolstein, donde vuelve a estar toda la cuadri animando. De aquí nuevamente al canal, y hasta Ekersmuler, para empezar la segunda vuelta.
Sigo yendo bien, aunque por supuesto ya no voy nada fresco, pero ya he hecho 90 Km, y llevo una media de 27 Km/h. Llevo 3H20’ para la primera vuelta más los 5 Km del principio. Tengo bastante margen para entrar en 7 horas, de hecho, creo q si aguanto algo podré bajar ese tiempo.

Volvemos a hacer los tramos ya conocidos del principio. Ahora me cuesta más acoplarme, con lo q solo lo hago en las mejores zonas, para poder aprovechar bien el esfuerzo. Poco después deja de llover. Llevamos 5 horas en la bici sin parar de llover, y se agradece. Mucha gente se ha retirado por el frio. Hay valientes q han aguantado yendo en bañador, y ahora agradecen más q yo el q deje de llover. En el Km 105 tengo q volver a parar para vaciar el depósito, menos mal, esta vez he aguantado bastante más. A partir de aquí empiezo a ir ya bastante cansado, y con problemas de estómago, probablemente por comer demasiado, ya q no dejo pasar ningún avituallamiento (cada 15-20 Km) sin tomarme un gel y medio plátano, así como de vez en cuando algo de lo q llevo yo. Así q esta paradita me sirve también para descansar y estirar un poco la espalda.

Vuelvo a retomar la bici, y voy ya pensando en subir por segunda vez Greding. Según pasan los Km el cansancio va en aumento, por lo q empiezo la táctica de los “objetivos parciales”. Greding es uno de ellos. El próximo será nuevamente el Solar, y después ya la meta. Subo Greding tranquilo, y tanteando q tal van las piernas. Curiosamente no van mal del todo. Es físicamente lo q voy mal. Es como si me estuviera quedando sin reservas, pero voy comiendo y bebiendo bien, igual hasta demasiado. A partir de Greding ya me resulta casi imposible acoplarme. La espalda no me deja, y la moral va un poco tocada. Ya no me importa la velocidad, sino dejar la bici de una dichosa vez.
En el Km 140 tengo q parar en una de las zonas de penalización, aunque mi penalización era “auto impuesta”. Necesitaba un váter. ¿Habéis probado a desvestiros en un cubículo de esos?. Quítate el casco, el chaleco, la camiseta de manga larga, y el mono, en un huequillo de menos de 1 metro cuadrado. Le pegué un meneo al dichoso váter, q los de fuera debían de estar flipando, Si llegamos a entrar dos tíos se habrían pensado q estábamos dándonos por … ejem ejem. Bueno, sigamos con el deporte. Entre el descansillo y el descargue, tuve unos cuantos Km de tranquilidad. Pero el cuerpo ya no estaba para muchas alegrías. Empezaba ya a pensar en q estaba bastante hecho polvo, y después me quedaba una maratón. Nueva táctica. Cambiar los pensamientos negativos por los positivos. No me quedaba una maratón, iba a bajarme de la bici, ¡q gustito!.
En el Km 152 nueva parada para evacuar aguas menores. En este punto ya estaba reventadito, por lo q casi andaba con ganas de parar cada dos por tres en lugar de seguir, así q estas paradas “técnicas” me venían bien. Pero esta fue un pelín desgraciada. Cuando vuelvo a la bici, empiezo a pedalear, y cuando todavía no había cogido velocidad, me dan un golpe por detrás, con tanta violencia q me levantan del suelo, y me ponen a una rueda. Consigo no caerme de la bici. Paro y miro q es lo q me había envestido. Un tío q venía acoplado, y sin levantar la cabeza no me había visto. Lo peor se lo llevó el (y eso q yo todavía no era de hierro), q acabó por los suelos. Nos preocupamos el uno por el otro, y al ver q los dos estábamos bien, volvemos a nuestras monturas. Mi bici tiene el cambio metido entre la rueda, pero lo saco y parece q está bien. Empiezo a andar y la rueda de atrás está algo tocada y roza en el freno, así q abro el freno trasero. Al cambio hay q darle tres toques para q suba un piñón, pero ya queda poco y yo voy sin fuerzas, así q ese contratiempo no va a ser lo q me eche para atrás. Poco después vuelve a empezar a llover, pero con poca intensidad. Desde aquí hasta el final anduvo lloviendo a ratos. No molestaba, pero no te dejaba llegar a secarte. Unos Km más adelante llegamos al Solar por 2ª vez. Allí seguían Rakel y compañía.

Ya había bastante menos gente q antes, por lo q Sergio subió un rato corriendo a mi lado y preguntándome q tal iba y esas cosas. A partir de ahí solo quedan 20 Km. Ya empiezas a pensar en la maratón. Nuevamente la duda de q ropa ponerte. Mantener el chaleco?, ponerme manga larga en lugar de corta?.
Ya solo el estar en la bici es un suplicio. Estoy sin fuerzas, y con más ganas de pararme q de otra cosa, pero sabes q precisamente es eso lo q no hay q hacer. Hay q seguir a toda costa e ir reduciendo los Km q faltan. Llego a Ekersmuler, y esta vez giro a la derecha en lugar de a la izquierda. ¡Q gusto Dios mío!. Me quedan menos de 10 Km. Me cruzo con un tío q iba corriendo ¡con la bici al hombro!. Le animo, o por lo menos lo intento, pq me mira con mala cara. No sé desde donde viene así, pero no debe estar de muy buen humor. Poco a poco, muy poco a poco llego hasta Roth. En lugar de 180 Km, el GPS me marca 176. ¿Q ha sido de la famosa eficiencia alemana?. A estas alturas hasta me da rabia, yo quiero hacer 180, no quiero “privilegios”. Pero bueno, tampoco es como para darme un par de vueltas por el pueblo. Me ha salido 7H20’. Para lo mal q he ido las dos últimas horas no me parece q se me haya ido demasiado el tiempo, todavía voy en un horario razonable.

Me bajo de la bici. Se la llevan. Q se la lleven bien lejos, q no quiero ni verla. Una voluntaria me trae la bolsa de correr. Me meto en la carpa a cambiarme. Esta vez la carpa está casi vacía. Ya quedamos pocos en la bici claro. Otra de las voluntarias se ofrece a ayudarme, y se extraña cuando le digo q no, q puedo solo. Esta vez me pongo en pelota picada, me tengo q cambiar entero. Como lleva un rato sin llover, he decidido ponerme la ropa q tenía preparada. Camiseta de manga corta y mallas. Una camiseta en la q había puesto la foto de Rakel y de los niños, ya q en esta parte iba a necesitar de toda la fuerza q pudiera sacar, hasta de debajo de las piedras. Me siento en el banco y me da un pequeño mareo. Me repongo rápidamente y me voy vistiendo. Me animo, solo me queda una maratón. Mariconadas. Algo hay q hacer para echar a correr, y auto engañarse es la mejor manera. Increíblemente, esos minutos q estas cambiándote hacen q revivas y te vuelvas a sentir bien. Pero sabes q es irreal, y q cuando empieces a correr vas a volver a notar todo el cansancio, con lo q no te apetece empezar a correr. Voy tranquilamente hasta la salida de los boxes, y empiezo a correr sobre la propia alfombra del chip, no antes.
Empiezo a correr. Voy bien, la sensación de dejar la bici hace q el cuerpo agradezca hasta el echar a correr. Ahora hay q marcarse un ritmo suave, muy suave, y buscar metas parciales. No puedes pensar en el total de la maratón. Primero hasta el canal. 4 Km. El primer Km lo hago en poco más de 5’. ¡Q barbaridad¡, pero bueno, ya llegará lo malo. En ese primer Km me cruzo con los tres primeros equipos de relevos q están acabando la maratón. Los dos primeros se ve q son equipos formados para pillar las pelas, ya q los q corren son negros, de estos q van a una caña q cuando te pasan te dejan blanco del susto. Km 2. Primer avituallamiento. En la maratón los hay cada 2 Km, y os aseguro q no son demasiados avituallamientos. Cojo una esponja para refrescarme, ya q en ese momento hacía calor. Será la única esponja q coja en toda la maratón. Vuelvo a empezar a notar dolor de tripas. Se q así se pasa muy mal corriendo, por lo q decido q cuando encuentre un váter volveré a parar, no tiene ningún sentido forzarse en no parar. En el Km 4, en la llegada al canal pasas por una zona en la q el recorrido forma una especie de “T”, y se pasa por allí 3 veces. En esa zona es donde estaba nuevamente nuestra hinchada particular. Poco antes de verles, encuentro una zona con 5 váteres, q inexplicablemente están cerrados. Sigo corriendo, y al poco me encuentro con Rakel. Nos despedimos, y sigo a lo mío.

Voy bastante bien de piernas. Si no fuera por el dolor de tripas iría de perlas. El siguiente punto psicológico es el primer punto de giro, alrededor del Km 10-11. Hasta este punto los kilómetros van rondando los 6’. Me parece un buen ritmo, y voy cómodo de piernas. Poco después me cruzo con Luis. Se le ve pletórico, va sonriendo, y parece llevar muy buen ritmo. Miro en q Km va él y veo q me saca unos 14 Km. Q cabrón. Dos o tres Km después me cruzo con ARZ, al q se le ve más jodido, pero corriendo continuo a buen ritmo. En el avituallamiento del Km 6 paro a preguntar por un váter. Me dicen q igual hay uno en el punto de giro. Vuelvo a echar a correr. Poco a poco el dolor se hace insoportable, por lo q en el Km 7 y pico me meto entre el bosque, y hago lo q puedo. Y ahora os reto a q hagáis una prueba. Andar en bici 180 Km, correr 7 y poneros en cuclillas. En el momento en q tomas la citada posición, empieza una cuenta atrás. Tic tac, tic tac, y al cabo de poco tiempo, muy poco para mi gusto, te pega el primer tirón. A partir de aquí, se acabó lo q se daba, lo q no hayas hecho ya no lo vas a hacer. Para los q os preguntéis q como ….? Os diré q el suelo del citado bosque era de musgo, así q echarle imaginación. Es posible q contar todo esto sea entrar en demasiados detalles, pero esto también es parte del Ironman. Y no os creáis q yo era el único, durante toda la maratón se veía gente q se desviaba silenciosamente hacia el bosque, cual cazador furtivo jeje.
A partir de aquí la cosa mejoró bastante. Seguía yendo cómodo, y ya no tenía molestias, por lo q poner velocidad de crucero y para adelante, como los de Cascante. Al llegar a la exclusa, cerca de donde abandonas el canal para ir hacia el punto de giro, empezó a caer un tormentón de agárrate y no te menees. Y lo curioso es q en ese punto, en el avituallamiento, los pobres chavales q estaban dando esponjas seguían ofreciéndotelas. Como si no nos estuviéramos refrescando bastante ya. Llego al pueblecito del giro, y tras dar un par de vueltas, tiras de nuevo hacia el canal. El siguiente punto psicológico vuelve a ser la “T”, allá por el Km 20. Desde mi paradita furtiva en el bosque, he decidido dejar de comer y de beber. Se q es una mala decisión, pero en ese momento el problema era otro, y espero aguantar bastante. Más adelante si voy bien ya volveré a beber. Van cayendo los Km entre 6’ y 6’30’’ por Km. Me encuentro muy bien. Lentito, pero sin sufrir nada, incluso llego a pensar q si sigo así, voy a andar más cera de las 4H q de las 5H en la maratón, con lo q todavía hasta puedo bajar de las 13H. Y con estos pensamientos tan positivos, llego al Km 17, y me pega un pajarón q paso de pensar q me voy a comer el mundo a no poder dar un solo paso. Hay q ser mendrugo, como se puede dejar de beber en el Km 7 de la maratón de un Ironman. Pero q se le va a hacer, ese soy yo. Echo a andar hasta el avituallamiento, q estaba muy cerca. Paro y me bebo 4 vasos de Iso (así le llaman a las sales), y 5 trozos de sandía. Recupero algo el físico, pero ya estoy tocado. Se q a partir de aquí ya no podré correr de continuo. El km 17 me cuesta 8 minutos, y el 18 me cuesta 10. Vuelvo a correr, pero ya empieza la táctica de correr y andar a ratos. Pensaba q no empezaría así antes del 25 ó 30, pero q se le va a hacer. Llego hasta el siguiente avituallamiento y cojo un vaso de Iso y un trozo de plátano, me lo voy comiendo todo mientras ando. Me tengo q obligar a beber, ya q no me entra, pero ya se q si no bebo no corro, y probablemente ni ande, así q a beber. Me termino el manjar, y vuelta a correr. Hasta el siguiente punto. A partir de aquí, el cuerpo se convierte en una máquina, q anda el trozo exacto de energía q le metes en cada avituallamiento. No voy mal de piernas, no me duelen, lo q me falta es … no sé cómo explicarlo, todo. Si no comes no andas, es así de sencillo.

Pasé el punto de la “T”, y poco después me vuelvo a cruzar con Luis. Se le sigue viendo muy bien, y ya va por el Km 36. Paso por la media maratón. A partir de aquí los kilómetros en lugar de ir a mas van a menos. Ya te parece q empiezas a ver la llegada cerca. Pero cuando te paras a pensar te das cuenta de q te quedan entre 2 y 3 horas corriendo, por lo q es mejor no pensar, y seguir con los objetivos parciales. El próximo vuelve a ser salir del canal para ir al 2º punto de giro. Unos 3 Km más atrás vuelvo a cruzarme con ARZ. Esta vez ya va siguiendo mi misma táctica, andar y correr. Me pregunta q q tal voy y le digo q ya voy muy jodido. Poco a poco voy encontrándome mejor en lugar de peor. Al ir bebiendo en todos los avituallamientos me estoy hidratando. La lluvia a ratos para y a ratos vuelve a caer. Cuando llueve paso algo de frio, pero no es preocupante, mientras no lo haga de continuo.
Sigo con mi táctica de andar unos 300-500 metros después de cada avituallamiento mientras como y bebo, y de correr hasta el siguiente, alrededor de 1,5Km. Aunque parezca mentira, en el punto en el q estamos de la prueba, con ese ritmo voy adelantando a gente, y a medida q se acerca el final de la prueba voy adelantando a más gente. Salgo del canal, y vamos a por el punto de giro. Eso será Km 30. Como ahí hay dos avituallamientos muy cerca, paso de uno de ellos y corro casi 3 Km seguidos. Macho machote. Me empiezo a sentir de hierro. Llevo rato haciendo cálculos, y veo q más o menos hago 2Km cada cuarto de hora. El km q corro seguido bajo de 7’, y el q ando hago rondando los 8’. Las 13H se van a quedar lejos, pero tiene pinta de q bajo de las 14, y no me parece q esté del todo mal.
A partir de este Km ya es más la gente q anda q la q corre, por lo q voy adelantando cada vez a más gente. Está claro q ya solo quedamos “la zaborra”, y q con llegar nos vale a todos. Vuelvo al canal, y me vuelvo a marcar la “T” como objetivo. Ya será el Km 39 aprox. Tengo dudas de si voy a llegar de día o de noche. Sigo mi ritmo cansino, y poco a poco caen los Km. Llego a la “T”. Ya no quiero ni parar en los avituallamientos, pero me obligo pensando q este puede ser el último, y q todavía me queda un trozo como para desperdiciar la oportunidad. Q si voy bien no pararé en el siguiente. Salgo del canal, y ya solo pienso en llegar al pueblo. Poco a poco se empieza a oír barullo. En el último Km te ponen una cuesta para entrar al pueblo, q me limito a subirla andando. En este punto me encuentro con un español, Manuel, y charlamos un rato. Yo quiero hacer el tramo final corriendo, pero el ya no puede, así q nos despedimos. Entro en el pueblo, paso las vías del tren y me acerco al “mini estadio” q se han montado. EN la entrada del estadio está esperando Rakel. Cuando me ve se pone a brincar. Me coge de la mano y se pone a correr conmigo. Será jodida esta, va a acabar un Ironman casi sin despeinarse. Entramos en la alfombra azul. Hay q dar la vuelta al estadio. Rakel me dice q ella a ese ritmo igual no aguanta. Pues la llevas clara si crees q yo voy a parar ahora jeje.

Aparecemos en la pantalla gigante del estadio, el speaker dice mi nombre por megafonía, y …. Ya lo he conseguido, ya soy de hierro. Soy una máquina, soy una puta máquina. Esto ya no me lo quita nadie. Mi sueño está cumplido. Todo lo demás ya no importa. No se me cae ninguna lágrima, no me emociono. Eso ya ha pasado. Me siento MUY orgulloso. El tiempo es muy malo, pero no me importa. Con lo q he podido entrenar, y con la lesión de la rodilla, ya me doy por satisfecho. Mas q de hierro me siento como un globo. Estoy hinchado de satisfacción. He hecho un Ironman. Por cierto, la maratón se les ha vuelto a quedar 500 metros corta. Estos alemanes ya no son lo q eran.

13H43’05’’ de alegría, de felicidad, de sufrimiento, de dolor, de sensaciones muy intensas, pero sobre todo de satisfacción por haber sido capaz de superar el reto planteado.

11 comentarios:

Javi dijo...

Gracias por la cronica, ya sabes que es una motivacion extra para los que no somos makinas todavia.
No habia caido yo en el problema de pasar por el baño (o el bosque) y no tener tirones, habra que entrenar esa faceta tambien.
Un saludo puta makina.

Alberto dijo...

Ole, ole y ole!! Eres un crack!!

felicidades de nuevo!!!

PS: no he podido evitar soltar una carcajada con lo de los tirones en cuclillas, jajajajaja ;-D

agurtzane dijo...

Bonita cronica aunque alucino por todo lo que sois capaces de aguantar.Y sobre cambiar aguas al canario, mi amiga cuando corre, dice que se lo hace encima, que no se nota nada, y si llueve, menos. Lo que me he reido por como llamas a las cosas.....

icepirineo dijo...

Una maquina eso es lo que eres, jeje
Que buena crónica y que buen IM, gracias por compartirlo ;-)
tomamos buena nota de todo

Si te lo tengo que explicar... dijo...

Hola Dani. SOy ese español con el que hablaste tan cerca de meta y que ya no podía correr, aunque al final sí que lo hice dentro del estadio.Jejeje! Enhorabuena y un placer la "charlita". Nos vemos en el próximo!

Xabito dijo...

Aupa Dani!!!

Ya está hecho, txapeldún! No he ganado la porra, pero me alegro igual! ;-) Ya eres todo un Ironman!

Dentro de mes y medio me toca a mí. Ya te contaré!

A ver si coincidimos pronto en vivo y comentamos nuestras respectivas batallitas!

A lo dicho! Enhorabuena!!!

Noe dijo...

Ufff, a ti no habrá salido lágrimas, pero a mi si, al final de la cronica se me han humedecidos los ojos.
Aunque no en un Ironman, me identifico con algunas sensaciones y casi las he vivido en la piel al leer tu cronica.
Fantastica. Muy humana. Son esas experiencias las que se quedan grabadas a hierro en la piel. Y nunca las podrás olvidar.

Rakel dijo...

si siges escribiendo esas pedazos de cronicas nos quedamos sin portatil.Ahora ya entiendo por que salia humo del portatil.

Manueltxo dijo...

Menudo txapas eres torpedo. Me alegro mucho, éste sábado te pegaré un abrazo, ese tatuaje te lo tienes más que merecido.
Macho machote Ironman.

Omar dijo...

Bufff....esto si que es un lujo de cronica, ¿te entrenas también en cronicas de larga duración? jejeje, me ha gustado mucho (aunque he teniedo que descansar varias veces jejeje), enhorabuena por la iroman y la cronica. Un saludo

De Incógnito dijo...

Muchas gracias por la crónica, y sobre todo, enhorabuena!!
Acabar un Ironman no lo hace cualquiera.
Es para estar orgulloso toda la vida, has hecho algo q muy pocos han hecho!
Un saludo