lunes, 3 de marzo de 2008

Maratón de Barcelona

sufrir, sufrir, sufrir.
Ese sería el resumen más breve y por desgracia exacto. Pero como la prueba lo merece, me voy a extender un poco más.

Empecemos por el final.
Tiempo final 4H 14' 02''
Tiempo media maratón 2H 00' 50''
Puesto 5557 de 7978
1301 de 2072 en mi categoría
Ritmo medio 6' 01'' Km
pulso medio 158
Temperatura salida 16º
llegada 22º
Tiempo soleado
Y ahora continuo con el principio.
El sábado fuimos a la "pasta party", y ahí le tengo q dar un cero a la organización. Nos tocó esperar 1 hora, porque se acababa la pasta, y cuando había, era la gente la que se tenía que estar sirviendo, en fila de a uno. Mientras la gente que se supone que "servía" estaban de brazos cruzados mirando.
Debería seguir el ejemplo de la quebrantahuesos, que con un número similar de participantes, dan de comer a todo el mundo, y no hay que esperar.
El resto de la exposición de la maratón normal, exposiciones de otras maratones y de diferentes marcas de material deportivo. En cuanto a la bolsa del corredor bastante pobre. Lo único aprovechable una niqui técnico de manga corta.

Ya el domingo, pequeño madrugón para estar en la zona de salida desde 1 hora antes. Y aunque parezca mentira, ahí es donde empezaron los problemas. Nervios típicos de antes de una carrera, con continuas visitas al váter a echar la meadica. Pero lo malo, y la novedad, es que toda l hora anterior a la salida estuve continuamente con taquicardias. Como estaba parado, se iban en cuestión de segundos, pero volvían a aparecer. Hasta tal punto que me planteé muy seriamente el no salir. En el momento en el que se dio la salida, estaba con una taquicardia. Pero gracias a Dios, en el minuto y pico que tardé en salir se me quitó.

Durante toda la prueba no me dio ninguna vez, por lo que no tuve que pararme. Lo malo es que esas continuas taquicardias "pre carrera" hicieron que saliera con un mal cuerpo que me duró alrededor de 20 Km.
Así que estamos en la salida (q aunque lleve media hora escribiendo todavía no había salido), y los primeros kilómetros mi única preocupación era estabilizar el pulso alrededor de las 150 pulsaciones. Al segundo kilómetro (aprox), me junte con uno de la "Donostiarrak", y con él compartí esfuerzos hasta el Km 12, donde se empezó a quedar rezagado. Era la vigesimoquinta maratón que se pegaba el colega, otro ejemplo más a seguir.
En el Kilómetro 10 estaban mi santa y el niño. Algo que anima más de lo que la gente puede llegar a pensar . Mientras los buscas, y después pensando en la cara de alegría q ponen cuando te ven, se te pasan un par de kilómetros. Y quitarle a una maratón un par de kilómetros es un buen pellizco.

Cada 5 Km tocaban los avituallamientos, y desde el primero empecé a notar que despues de beber, me venían unos retorcijones que le costaba unos kilómetros pasarse, y que cada vez duraban más. Así que en el kilómetro 16 y con la sagrada familia al fondo, tuve que hacer la del "cagané" que dicen por aquellas tierras. No penséis mal, entré en un bar. Los siguientes kilómetros hasta el 20 fueron los mejores de toda la maratón. ¡Que ligereza oye¡.

Como consecuencia de todos estos "percances", llegué a la media maratón sin haberla disfrutado, ya que se supone que esos son los kilómetros en los que te diviertes sin todavía sufrir, y con un tiempo que ya me decía que lo de bajar de 4 horas iba a tener que esperar. A partir de aquí se empezaron a notar los kilómetros en las piernas. El pulso iba perfecto, y la caja tambien. Desde aquí al Km 30 eran los kilómetros más llanos, por lo que había q poner un ritmo cómodo q permitieran tener algo de fuerza los 10 últimos kilómetros que son en su mayoría cuesta arriba.
Llegamos al Km 30 (el muro). A esas alturas las piernas ya se quejaban bastante, por lo que empezamos la táctica de pensar solo en el siguiente avituallamiento o esponjas, lo que tocara. Un par de kilómetros para arriba, otro para abajo, entramos en un parque, y en el Km 33 empieza la subida que solo vamos a abandonar para bajar las ramblas. Avituallamiento Km 35. A partir de aquí ya parece que los kilómetros van bajando. Hasta entonces solo subía el agotamiento, pero no bajaban los Kilómetros. Mortal subida hasta la plaza de Cataluña pensando solo en "esponjas en 2 y medio, esponjas en 2 y medio". Y llegamos a la plaza y empezamos a bajar las ramblas, por una calle peatonal que hay al lado, y ¡oh sorpresa!, la bajada jode tanto como la subida, y las dichosas esponjas que no aparecen.
Así que seguimos pensando ya en el Km 40 (mítico), y nos tenían preparada la sorpresa de que en el Km 38 y medio, al lado de la estatua de colón teníamos avituallamiento + esponjas. Bien. un poco de ánimos, ya que las fuerzas hacía varios kilómetros que no aparecían por ninguna parte. A partir de ahí los ánimos eran que ya había pasado mi muro personal. En las dos maratones anteriores en el Km 37 había tenido que parar. Aquí ya iba mejor. ¡Bien, eres un machote! (piensas).
A partir de este avituallamiento empieza el asesinato en masa. Todo cuesta arriba y a más de 20 Grados de temperatura. Muchísima gente andando, y las piernas que decían "¿y tú por qué no paras pedazo de melón?". Pero no, como pude llegué hasta el kilómetro 40. A partir de aquí ya sabes que pase lo que pase no te paras, ya que sicológicamente el Km 40 es prácticamente el final. Pero solo sicológicamente, ya que lo que queda son casi 15 minutos de sufrimiento total. No te puedes parar, pero no puedes correr. La longitud de mis pasos en esos kilómetros finales fue de 88 centímetros, cuando yo ando normalmente a 85 cm.
En el kilómetro 41 ponen otro avituallamiento, que es la excusa perfecta para el último relax. A partir de ahí ya estás viendo la llegada. Terrible dolor de piernas, pero satisfecho por haber conseguido mi principal objetivo, correr la maratón entera sin parar (olvidándonos de la del cagané, claro).
Esta foto aparece en la edición impresa y digital del "Sport".

Como ya he puesto antes, crono malo, como habéis leído en esta cortísima parrafada, sensaciones malas desde el inicio. Así que buscaremos lo positivo, como entrenamiento psicológico perfecto (que es lo que buscaba), he hecho la prueba entera sin parar, he mantenido en pulso en la zona ideal, y la cabeza ha conseguido ser más fuerte que el dolor de piernas. Así que prueba superada.
Ahora hay que pensar ya en Paris. Planificar bien estas 5 semanas para que las piernas lleguen como deben. Ya tendré 11 semanas de entreno, por lo que espero poder disfrutar todo lo que no he podido disfrutar esta.
Os dejo la gráfica. Fijaros en como el pulso se mantiene estable durante toda la carrera, y el dichoso perfil, de una maratón mucho más dura que la de Donosti.


Os dejo tambien como curiosidad la evolución de la clasificación y del ritmo según los cronos oficiales. Se puede ver la dureza de la parte final en el hecho de que aunque del Kilómetro 35 al 40 me cuesta 10 minutos más que del 0 al 5, voy recuperando posiciones.


Durante la carrera la organización un 10. Avituallamientos abundantes y variados. Carrera muy popular, que te permite correr siempre acompañado. Muy bonita carrera, merece la pena hacerla alguna vez.

3 comentarios:

Manueltxo dijo...

Bien Dani Bien, por lo menos no te has desmallado.Joer y no hace falta que nos cuentes que te fuiste a jiñar a un bar.Momentos escatológicos los justos.
Enhorabuena torpedo.

icepirineo dijo...

Muy buena txapeldun, con el poco entreno que has podido meterte, todo un logro, enhorabuena y ahora a seguir dándole para Paris, pero no te olvides de la bici ;-)

Dani dijo...

Manueltxo no te preocupes, q nuestros momentos de intimidad no los cuento.
Ice ya me doy cuenta de q la bici la tengo algo olvidada, pero hasta Paris quiero ponerme en forma corriendo, sin olvidar del todo la bici, y despues centrarme en hacer kilómetros de bici limitándome a mantener la carrera. Espero no equivocarme