lunes, 22 de junio de 2009

Travesia BTT del rio EGA

O ruta de los saltamontes.
Después de unos 8 meses (casi como un embarazo) sin ponerme un dorsal, al fin el domingo me lo puse. Aunque en realidad era una marcha “no competitiva”, ya sabemos q eso no existe. Aunque lo q en realidad significa es q no hay clasificaciones, por lo q no sé ni cuantos salieron en total, ni en q puesto quedamos. Pero por lo menos me sirvió (aunque solo en parte), para ver cómo vamos de forma.
Para empezar, el sábado tuve bodorrio, y como dicen q los días antes de unas prueba hay q hidratarse bien, pues me puse manos a la obra, y me bebí hasta el agua de los charcos. Menos mal q no llovió jeje. La cosa es q como resultado, el Domingo me levanté con un resacón de campeonato. Un buen dolor de cabeza (q solucioné con un termalgin), y un estómago revuelto q no solucioné en todo el día. Así q empezamos el domingo habiendo dormido poco y sin poder desayunar. Buen presagio.
Salíamos tres del grupo, Santi, la liebre y yo. Cuando fuimos a buscar a Santi, me dijo q no me veía buena cara. Lo malo no era eso, ya q con la cara no se pedalea, lo malo es q también tenía malo el resto del cuerpo.

Llegamos a Ayegui, y tras recoger dorsales y prepararnos a toda prisa, pq andábamos justos de tiempo, nos fuimos para la salida.

Dieron la salida 15 minutos tarde, pq todavía había mucha gente apuntándose. Según oí luego por ahí debimos de salir unos 600, pero como ya he dicho antes no lo sé exactamente.

En la salida nos colocamos bastante atrás, por lo q cuando echaron el cohete tuvimos q soportar los embotellamientos de costumbre. Los primeros Km eran por junas pistas anchas, de piedrilla con algún q oro repecho pero sin demasiadas complicaciones. Nada más empezar, ya noté q el pulso me iba excesivamente alto, en llano y sin forzar pasaba de las 170 pulsaciones. Además las piernas no iban como debían. En cuanto había un pequeño repecho me costaba seguir el ritmo de los otros dos, y tenía q forzar un poco después para no hacerles frenar demasiado. Mi esperanza era q fueran pasando los Km y el cuerpo fuera a mejor, aunque no las tenía todas conmigo. Seguía sin poder comer, pero por lo menos me forzaba a ir bebiendo para evitar la pájara del final. Mi plan era 4 horas de carrera 4 botellines. Yo llevo botellines de los de casi 1 litro, o sea q alrededor de 1 litro por hora.
A los 8 Km nos meten por la primera senda, y atasco. Había q pasar de 1 en 1 así q estuvimos parados 10 minutos para poder pasar. Bueno, pues a descansar.

Una vez pasado este punto ya no hubo atascos de esta envergadura, aunque por supuesto q hubo más de un sitio en los q tuvimos q parar. Los kilómetros iban pasando entre trozos de pista y trozos de senda. Algunos muy chulos, por pasos muy estrechos entre árboles. En uno de los tramos de pista, me puse a rueda de un tío q nos adelantó, para forzar un poco la máquina a ver si empezaba a reaccionar. Hicimos unos pocos Km detrás de él, y nos llevó con la lengua fuera, pero nos sirvieron para adelantar a bastante gente, y a mí personalmente para empezar a desengrasar las piernas. El cuerpo poco a poco iba respondiendo. Hasta me tomé la libertad de comerme un trozo de barrita q me dio Santi y medio plátano q me dio la liebre (parecían mi madre jeje).
El recorrido en si no tiene demasiados obstáculos orográficos, puertos me refiero. Hay dos subidas algo durillas, y las dos eran poco antes del avituallamiento, q por cierto estaba en el Km 32. Cuando empezamos la primera subida, les dije q no me esperaran, q subieran a su ritmo y ya nos veríamos en el avituallamiento.
La primera subida estaba muy rota, y aunque al principio me costó, conseguí subir al ritmo de Santi. Digo al ritmo de Santi pq la liebre iba de paseo con nosotros. Entre una y otra subida había un par de tramos de sendero, y como en cualquier tramos q se pueda llamar mínimamente técnico Santi se quedaba rezagado, la segunda subida la empezamos Oscar y yo por delante. Esta era la subida más dura, pero habían arreglado el terreno, por lo q estaba lisa y no rota como la anterior. En esta subida eché el resto, a reventar o a reaccionar pensé, y aunque llegué arriba reventado, me sirvió para reactivar otro poco el cuerpo, y además pasar a bastante gente, lo cual es muy raro en mí y me motivó bastante. Al final de la subida Oscar se adelantó un poco, por lo q al avituallamiento llegamos los tres separados, ya q Santi, aunque me tenía a la vista (eso dice él … ;-) ) no me pudo pillar.
Repusimos fuerzas, con solo un plátano, y uno y medio más para el bolsillo para más tarde, y rellené los botellines, y para adelante, q teóricamente lo peor ya había pasado.
Total q justo después del avituallamiento nos meten una cuesta de la q yo no me acordaba, d alrededor de 1 Km pero durilla, y q con las piernas agarrotadas de la parada como iban costó subir. Y poco después lo más chulo del día un par de bajadas entrelazadas de un total de unos 10 Km, con la primera parte muy muy chula. Nuevamente un sendero estrecho entre árboles en donde tenías q pasar agachado y todo en algunas partes y en las q si pedaleabas podías ir muy rápido. La pena es q cuando cogías a alguien pasarle era casi imposible. Aquí nos volvimos a desgranar. Oscar por delante, yo detrás de él, pero a distancia, y Santi más atrás.
Total, q llego abajo y me encuentro a Oscar parado con un pinchazo. Raro, ya q lleva bandas anti pinchazos y gel en las ruedas, pero dice q para adelantar a uno se ha metido por las piedras y q le ha debido de dar un pellizco. Desmontamos la rueda y vemos q lo q le ha pasado es q se le ha roto un parche q tenía puesto (uno q puso en Marruecos). Curiosamente el parche está completamente rajado y el aire se le escapa por el pinchazo viejo. En esto q ya había llegado Santi, por lo q volvíamos a estar todos juntos. Cambio de cámara y a seguir. 10 minutos perdidos.

A partir de aquí nos quedaban ya menos de 20 Km, y sin ninguna subida importante, por lo q era el momento para ver q tal iba el cuerpo de verdad. Nuevamente varios Km por la vía verde, llanos y de piedrilla, donde aprovechamos para poner velocidad de crucero. Íbamos bien e íbamos adelantando gente. La máquina funcionaba. Después nos volvimos a salir y a atravesar distintos senderos. Unos al lado de campos de cultivo, otros por pedregales, alguno entre árboles. Las piernas se resentían en las subidas pero no bajaban el ritmo. En cada tramo de senda Santi se volvía a retrasar, y a Oscar de vez en cuando se le cruzaban los cables y se pegaba un arreon y después nos esperaba.
En uno de estor tramos por el bosque, me pongo a hablar con el tío q iba delante mío, y le debí de distraer, pq se rozó con un árbol y acabó rodando encima de unos espinos. Luego me tuve q pasar unos minutos quitándole pinchos de la ropa, q se le habían quedado agarrados.

Volvemos a salir a pista ancha, en lo q ya debían ser los últimos 5 Km (como mucho), y en un repecho un poco fuerte q había a Santi se le empiezan a subir las bolas (esas no malpensados, las otras). Le digo de parar a estirar, pero dice q sigue, q aflojando un poco puede. Y tanto q podía el jodido, pq mientras la cuesta no fuera dura, sus bolas no debían de quejarse, pq en alguna hasta estuvo a punto de dejarme atrás y todo. El tramo final ya hasta me puse yo a tirar y todo. En llano las piernas iban muy bien, y el cuerpo no se resentía como al principio.
Al final llegamos en menos de 4 horas, q es lo q yo quería hacer, y se me quedó una sensación bastante buena. Supongo q sin resaca, podría habérselas hecho pasar canutas a Santi, q aunque no se lo dije ese era mi objetivo para el día, q sudara la gota gorda.
Tiempo final 3H53’ para 59,5 Km con un pulso medio de 153 y máximo de 183 para 3652 calorías consumidas. 875 metros de ascensión acumulada con una pendiente máxima de 18,5%.
Os pongo el perfil y el track

1 comentario:

Alberto dijo...

buena crónica. Apunto la marcha para el año que viene ;-)